jueves, 31 de mayo de 2018

Primer Tanque de Guerra (31 de mayo de 1915)


 “Les compro armamento, les compro aviones, pero no voy a la guerra.”
-Muhammad Ali-
Por Gabriel Macías Nito
La idea de un vehículo “todo terreno” surgió debido a la diversidad de tipos de terreno y a la extensión del vasto imperio ruso. Su creador, Aleksandr Porokhovshchikov, un joven ingeniero de aviación de apenas 23 años, concibió la idea mientras observaba los entrenamientos militares, imagino que los soldados llevaran todo su arsenal en un vehículo blindado y dado que en aquel entonces ya existían las bandas de transportación metálicas, el siguiente paso fue unir las piezas y preparar el primer prototipo.

El 31 de mayo de 1915, se probó el primer modelo del mundo, le llamaron Vezdekhod, en ruso significa “el que va a todas partes”.  Aquel prototipo, no progresó más allá de un modelo debido a problemas en el diseño, sin embargo se convirtió en el punto de partida para perfeccionarlo y llegar a convertirse en uno de los más valiosos instrumentos de guerra, el tanque.

La novedad de este vehículo oruga, fue adaptar esta banda de transportación metálica inventada originalmente por el campesino de la región del Volga Fyodor Blinov, quien en 1878 patentó el “carruaje con vías para transportes de carga tanto en terreno firme como en terreno accidentado”. La evolución en el diseño continuó y la primera serie de tanques más sofisticados fue desarrollada varios meses después en plena Primera Guerra Mundial.

Aquel primer modelo, el Vezdekhod, funcionaba con un motor de gasolina de 10 caballos de fuerza, tenía un cañón en la torre giratoria. Su sistema de “ruedas de oruga” permitía avanzar en fuertes ángulos de inclinación tanto en descenso como en ascenso. El caparazón era resistente a las balas, estaba hecho de varias capas de acero con revestimiento y resistente a las ráfagas de ametralladora, en terreno plano alcanzó hasta los 25k/h.

Independientemente de las deficiencias, del primer modelo, el informe número 4563 especificaba lo siguiente: “Vezdekhod parece ser una idea razonable y práctica. Puede alcanzar una velocidad promedio de 20 k/h, subir una pendiente de 40 grados de inclinación; atravesar una trinchera de tres metros de ancho y un obstáculo vertical de 3 o 4 metros. Superó grandes hoyos y superficies irregulares en todas las pruebas realizadas. El Vezdekhod se conduce fácilmente a gran velocidad y dobla satisfactoriamente. En conclusión, el Vezdekhod atraviesa terrenos y obstáculos intransitables para vehículos convencionales”.



miércoles, 30 de mayo de 2018

Por los huevos de Fabergé (30 de mayo de 1846)


“La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas.”
- Miguel Ángel -
Por Gabriel Macías Nito 
veces es imposible contar la historia de Rusia sin sus famosos “huevos”. Todo comenzó en la pascua de 1885. La pascua rusa se celebra con tres besos y el intercambio de huevos de Pascua, esta es una de las fiestas más importante del calendario de la Iglesia ortodoxa rusa.

Aquel año, el zar Alejandro III, siguiendo la tradición, dio tres besos a su esposa, la emperatriz Maria Fyodorovna y le regaló el tradicional huevo. Lo que no sabía el zar, es que su hijo, Nicolás II continuaría regalándoles huevos a su madre y a su esposa cada Domingo de Pascua. Conforme iban trascurriendo los años, este tradicional regalo pascual se fue volviendo cada vez más y más sofisticados, hasta convertirse, además de símbolos perpetuos de la cultura rusa, en piezas de un valor incalculable.

Aquel primer “inocente huevo”, hoy es conocido como el Huevo de Gallina de 1885, fue muy simple. Estaba hecho de oro y con un esmalte exterior blanco para darle al huevo la apariencia de, eso, de huevo. Cuando las dos mitades del huevo se separaban, revelaban una yema de oro que a su vez se abría para revelar una “sorpresa”: una gallina de oro sentada en un nido de paja, también de oro. El huevo recordaba a la patria de la emperatriz, Dinamarca.

El regalo fascino a la emperatriz, y el zar encargó otro huevo al mismo joyero para el año siguiente, solo que esta vez, el regalo fue, digamos, un poco más sofisticado, y la emperatriz quedó aún más agradecida. A partir de entonces el zar encargó a este joyero todos los huevos de Pascua. Alejandro le dio al diseñador gran libertad creativa, solo estableció tres requisitos: que los huevos tenían que ser en forma de huevo; que tenían que contener una sorpresa; y que los diseños no podían repetirse.

En joyero de estos indiscutiblemente preciosos, distinguidos y valiosísimos huevos, fue Karl Gustavovich Fabergé, su nombre con el pasó de los años se volvió marca. Sin duda, la osadía de crear estos extravagantes presentes fue lo que convirtió a este orfebre y joyero, en el más destacado y reconocido de Rusia.

Nació el 30 de mayo de 1846 en San Petersburgo. Cuatro años después de su nacimiento su padre, el joyero Gustav Fabergé, fundó una empresa familiar de joyería. Puso todo su empeño en darle a su hijo una educación excelente. Durante unos años estudió joyería en diversas ciudades europeas. Y en 1872 pasó a ser el responsable de la joyería que fundó su padre. En el año 1882 en la Exposición Panrusa celebrada en Moscú presentó unas elegantes joyas de señoras, por las cuales fue obsequiado con una Medalla de Oro.

El trabajo de Fabergé atrajo la atención del zar Alejandro III, quien, para 1885 encargó el ya citado regalo de pascua a su esposa. Con el paso de los años Fabergé realizó 54 huevos imperiales. Lleno de éxito montó tiendas Fabergé, en Petrogrado, Moscú y Odesa. Ya no solo diseñaba huevos sino joyería que compraban las familias adineradas en los últimos días de la Rusia imperial.

Llegó entonces la Primera Guerra Mundial y Fabergé, lleno de éxito y fortuna, seguía realizando encargos para la familia imperial, la nobleza y la alta burguesía. Sin embargo,  por petición del gobierno zarista, Fabergé, debió transferir todas sus cuentas de bancos extranjeros a los rusos. Cuando los bolcheviques, completamente arruinados por la revolución necesitaron fondos, decomisaron todos los ahorros de los bancos rusos y entre ellos los de Fabergé. Perdió así su gran fortuna. Con grandes dificultades abandonó Rusia en 1918 y Karl Fabergé apenas ganó lo suficiente para sobrevivir los últimos años de su vida.

Y los huevos, que pasó con aquellos 54 huevos llenos de las piedras preciosas más exuberantes del mundo, pues, las obras maestras del joyero fueron puestas en venta por los bolcheviques, el país necesitaba dinero y veía en estos artículos un símbolo del derroche absurdo de la Rusia zarista.

Extranjeros adinerados aprovecharon las gangas y muchos huevos salieron de Rusia. El director de la armería Dmitri Ivanov luchó por cada una de estas piezas únicas, escribió notas rogando no se vendieran los huevos, pero sus suplicas parecían ridículas, en vísperas de la retirada de los diez últimos huevos se suicidó. Fue eso precisamente lo que salvó el resto de la colección, que aún se conserva en los museos del Kremlin.

En el año 1951, los descendientes de Carl Fabergé perdieron todos los derechos sobre la marca. En la actualidad la casa Fabergé sigue vendiendo joyas en sus boutiques de Ginebra, Nueva York, Londres y Hong Kong. Los artículos de Fabergé siempre son demandados y pensar que todo comenzó “Por los huevos de Fabergé”.



martes, 29 de mayo de 2018

Dethrone Miss Universe (29 de mayo de 2002)


“¿Quién se siente desgraciado por no ser rey, sino un rey destronado?

-Blaise Pascal-
Por Gabriel Macías Nito
Oxana Fedorova, es una famosa presentadora de televisión rusa, cantante, actriz, diseñadora de modas, modelo y oficial de policía. En diciembre de 2002, obtuvo su título doctoral en Derecho Civil y fue promovida, inicialmente al rango de Capitán y posteriormente a Mayor de policía. Nació el 17 de diciembre de 1977 en Pskov, Rusia. Actualmente es Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF.

La historia de Oxana podría haber transcurrido como la de una sexy agente de policía, una especie de “Ángel de Charlie” del siglo XXI; o una exitosa abogada. Sin embargo, opto por el mundo del espectáculo. Su ascenso comenzó cuando decidió participar en los concursos de belleza. Fue coronada Miss San Petersburgo en 1999 y Miss Rusia en 2001, pero, debido a sus responsabilidades laborales, se negó a ir al Miss Universo 2001.

Los organizadores del concurso Miss Rusia hicieron todo su esfuerzo y finalmente la convencieron para que participara en la 51º edición de Miss Universo 2002. La final se celebró en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan, Puerto Rico a donde llegaron 75 delegadas procedentes de diversos países y territorios autónomos. La belleza de la rusa Oxana cautivo desde el principio.

Llegó el día de la final, era el 29 de mayo de 2002, Rusia fue la segunda en ser nombrada dentro de las diez finalistas. Fedorova ganó la prueba en traje de baño y vestido de noche con un evidente margen sobre las otras nueve semifinalistas. Así fue avanzando hasta llegar al clímax de la noche, en el escenario solo quedaban Rusia y Panamá. Y se anunció…

…La suplente es… Panamá por lo tanto, Miss Rusia es la nueva Miss Universo, aquella noche del 29 de mayo, Oxana Fedorova se convertía en la primera rusa en ser coronada como la mujer más bella del universo.

Sin embargo, la apretada agenda laboral de Oxana en Rusia, pronto comenzó a provocar problemas con los compromisos que debía cumplir como Miss Universo. 119 días después de su coronación, la organización, que presidía Donald Trump, pidió su renuncia por incumplimiento de sus responsabilidades y la corona le fue retirada. Fedorova pasó de ser la primera rusa en ganar el prestigiado concurso a ser la primera Miss Universo en ser despojada del título.

La sucedió la primera finalista, la panameña Justine Pasek, borrando así el nombre de Fedorova de las listas de Miss Universe.

De regreso a su país, guardó su título de abogada y decidió entrar de lleno al mundo del espectáculo, como animadora, actriz, cantante y modelo. Tiempo después se supo que, que Oxana había aceptado participar en Miss Universo como una experiencia de vida, no creía que ganaría el concurso. Sin embargo, el destino cambió sus planes y quedará, hasta el día de hoy como la primera Miss Universo en ser despojada del título.



lunes, 28 de mayo de 2018

Campeón sin medalla (28 de mayo de 1987)


“De niño siempre quise jugar al fútbol o hockey, pero, por mi estatura, mi madre pensó que la gimnasia sería lo mejor.”
- Alekséi Nemov-
Por Gabriel Macías Nito
Era 23 de agosto de 2004 y los Juegos Olímpicos habían regresado a su lugar de origen, Atenas, Grecia. En una de las competencias más históricas y representativas, la gimnasia, tuvo lugar un suceso que cambió para siempre las estrictas normas de la puntuación en las pruebas de este deporte.

Los protagonistas, de aquella noche fueron Alekséi Nemov, el público y los jueces. Nemov era uno de los mejores gimnastas en aquellos juegos, representaba a Rusia, y llegaba a Atenas 2004 para concluir una exitosa carrera deportiva. En su cuello se habían colocado doce medallas olímpicas, ganadas en Atlanta 96 y Sídney 2000, y varios campeonatos mundiales.

El primer protagonista; Nemov, por sus logros deportivos en competencias anteriores, simpatía y atractivo físico se había ganado al público de todo el mundo. Era apodado “Sexy Alekséi” o “El bello”.

Apareció entonces el público, segundo protagonista. Era la final de la barra fija individual, y la ejecución de Nemov maravilló al público. En cada acrobacia, subían los decibeles del foro. Cuando acabó el ejercicio los aplausos y la ovación eran ensordecedores, el público y el gimnasta habían logrado entrar en verdadero éxtasis.

Entonces llegó la hora del tercer protagonista, los malos de esta historia, los jueces quienes le dieron una puntuación de 9.725, insuficiente para optar a las medallas. El público y Nemov estaban atónitos.

El público, comenzó a protestar, silbar, golpear las butacas produciendo un ruido ensordecedor, e impidiendo que el siguiente gimnasta comenzara su prueba. La protesta se alargó durante seis minutos hasta que los jueces elevaron la nota a 9.762, puntuación que de cualquier forma no le valía a Nemov a las medallas.

El escandalo ya era incontrolable y los jueces no sabían que hacer, hasta que, Nemov subió de la zona de descanso a la pista, agradeció haciendo inclinaciones al público y pidió silencio para que pudiera realizar la ejecución el siguiente participante. El público, ahora le vitoreó por su honradez.

Este suceso, motivó que se revisara el sistema de puntuación en la gimnasia y en 2006 se cambió el método. Nemov, quien no obtuvo medalla aquella noche, nunca criticó a los jueces por lo que sucedió, sin embargo, es recordado por todos los gimnastas contemporáneos a la hora de recibir sus calificaciones y es uno de los gimnastas más queridos en la historia de este deporte.

Alekséi Yúrievich Nemov, es un gimnasta ruso, ganador de varias medallas en Juegos Olímpicos, pero lo que él valora más es haber ganado el cariño del público, nacio el 28 de mayo de 1976. En la actualidad es editor en jefe de la revista “Big Sport”, una de las revistas deportivas más reconocidas en Rusia.


domingo, 27 de mayo de 2018

Primera piedra en San Petesburgo (27 de mayo de 1703)


 “San Petersburgo fue la cabeza de Rusia, Moscú su corazón, Kiev fue la madre.”
- Proverbio ruso-
Por Gabriel Macías Nito
Había una vez, hace muchos siglos, que las lejanas tierras del pantanoso y norteño delta del río Neva estaban habitadas por pequeños pueblos, por siglos, estos actuaron como bastiones militares en una lucha entre rusos y suecos por dominar los mares del norte.
Las tierras a lo largo de esas gélidas aguas habían pertenecido primero a la antigua Rusia, y desde entonces era un importante centro de comercio y artesanía nacional e internacional.

Recién comenzaba el siglo XVII y Rusia se encontraba debilitada por la ausencia de un heredero directo, el delta del río Neva, se convirtió en blanco de una invasión sueca y los vikingos lograron hacerse con el control de la zona, cortando asó, las rutas comerciales de Rusia por el Báltico.

Entonces llegó uno de los más grandes emperadores de Rusia, Pedro I. Entre sus planes estaba abrir Rusia a Europa, pero, para ello necesitaba un puerto y una ciudad que fuera una majestuosa entrada al vasto territorio ruso, una capital portuaria y base naval.

Pedro el Grande estaba decidido a recuperar el acceso al Mar Báltico y establecer vínculos más fuertes con Occidente. Para cumplir con estos objetivos se embarcó en la Guerra del Norte con Suecia y logró recuperar los territorios adyacentes al río Neva.

El 27 de mayo de 1703, tras recuperar las tierras del Neva, se colocó la primera piedra de la fortaleza, que marcó el inicio de la construcción de lo que posteriormente seria la gran capital imperial. El propio Pedro bautizó esta nueva fortaleza como San Pedro en honor al apóstol. Para el zar, el nombre era simbólico, la ciudad llevaba ese nombre porque era Pedro el que había colocado la primera piedra de la iglesia.

En 1712 se produjo el nombramiento oficial de San Petesburgo como la capital del imperio en detrimento de Moscú, lo que obligó a la creación de una planificación urbana esplendorosa.

San Petersburgo experimentó cambios sorprendentes en sus primeros años, y, de ser un pantano apenas poblado, paso a ser la más hermosa ciudad rusa. Originalmente, la ciudad no tenía puentes, y la gente tenía que ser transportada en barco entre las orillas, lo que le dio a San Petersburgo su apodo de “la Venecia del Norte”.

En 1914 Nicolás II cambió la denominación alemana de San Petersburgo por la denominación rusa Petrogrado. Tras la Revolución bolchevique, en 1918, la capital se trasladó a Moscú, y cuando en 1924 murió Lenin, en su honor, Petrogrado cambió su nombre a Leningrado. Tras el final de la Unión Soviética, en 1991, la ciudad recuperó su antiguo nombre.

El centro histórico y el conjunto monumental anexo fueron declarados Patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1990.



sábado, 26 de mayo de 2018

Inicia el "enfriamiento" (26 de mayo de 1972)


 “La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.”
- Winston Churchill-
Por Gabriel Macías Nito
La Segunda Guerra Mundial, en el frente europeo finalizó tras la rendición de la Alemania Nacionalsocialista el 8 de mayo de 1945, algunos meses después concluyó en el frente del pacífico, Japón capituló el 14 de agosto del mismo año tras las detonaciones atómicas.

Tras el final de esta Guerra Mundial el mundo comenzó a vivir un cambio espectacular en las relaciones internacionales. Fue determinante para dejar en un segundo plano a las hasta entonces potencias; Alemania, Japón, Gran Bretaña o Francia. A medida que estos países dejaron de ser potencias económicas, políticas y militares, dos nuevas superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, ocuparon su puesto.

Las políticas de estas dos superpotencias dominaron las relaciones internacionales y el equilibrio de poder mundial de los siguientes 45 años, comenzó entonces “La guerra Fría”. Nunca se produjo un enfrentamiento militar directo entre ambas superpotencias, pero surgieron intensas luchas económicas y diplomáticas.

Al comenzar los años setenta, el desarrollo de armamento había llegado a un punto donde cualquier conflicto entre las dos naciones podría haber llevado a la destrucción no solo de los dos oponentes, sino a todos los seres vivos del planeta. La carrera de armamentos nucleares entre los Estados Unidos y la Unión Soviética se convirtió en el principal atributo de la Guerra Fría.

Conscientes del poder de destrucción que ambas potencias tenían, el 26 de mayo de 1972, los Estados Unidos y la Unión Soviética firmaron el primer Tratado de limitación de armas estratégicas. También conocido como SALT-I, fue el primero de su tipo e incluyó un acuerdo temporal sobre ciertas medidas con respecto a la limitación de armas estratégicas ofensivas.

El SALT-I fue seguido por otro tratado, que se centró en la reducción de las fuerzas estratégicas de todas las categorías de vehículos de reparto en ambas potencias. Llamado SALT-II, fue firmado el 18 de junio de 1979, pero nunca fue formalmente ratificado por el Senado de los Estados Unidos.

Ambos acuerdos dieron lugar al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), que llevó a la destrucción de, aproximadamente el 80% de todas las armas nucleares estratégicas que existían en ese momento.

Este progreso significativo redujo el riesgo de una guerra nuclear, aliviando considerablemente las relaciones entre Estados Unidos y la URSS.

viernes, 25 de mayo de 2018

Mujeres al poder (25 de mayo de 1907)

 “Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.”
-Pitágoras de Samos-
Por Gabriel Macías Nito
Los acontecimientos revolucionarios de 1905 en el Imperio ruso desencadenaron una ola de reformas políticas. En aquellos días, Finlandia era parte del imperio y fue en aquellas norteñas tierras donde la reforma parlamentaria se convirtió en el punto de partida de la vida política de los finlandeses en miras de la independencia.

Entre muchas reformas políticas que se llevaron a cabo aquel año, en Finlandia se otorgó el derecho a voto universal y fue en este territorio donde si puede, literalmente hablarse de un sufragio universal, ya que se otorgó a todos los adultos, independientemente de su género y condición social.

Era 25 de mayo de 1907, y aquel día se abrió la primera sesión parlamentaria, a la que asistieron mujeres. Finlandia, se convertía así en el primer lugar del mundo que otorgó a las mujeres, además del derecho al voto, también el derecho a ser elegidas. Tras las elecciones de 1907, de 200 delegaciones, 19 eran mujeres, lo que constituía el 9% del parlamento.

Aquellas elecciones fueron un gran éxito, tuvo una muy alta participación. Estas elecciones dieron lugar al desarrollo del movimiento de mujeres en Europa. Sin embargo pocos años después llego la Primera guerra mundial y fue, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, que el ejemplo comenzó a propagarse por el mundo.

Una de las razones La razón de tan fuertes tendencias democráticas en Finlandia fue su posición subordinada en relación con el Imperio ruso.

Sujeto al Imperio ruso en papel, a lo largo del siglo XIX, Finlandia aún conservaba la autonomía en gran medida. Tenía una Constitución propia, así como su propia legislatura y un Parlamento. El Senado fue el principal órgano de gobierno, solo encabezado por un Gobernador General ruso en forma pro forma.

Finlandia siempre mantuvo cierta condición de independencia frente al Imperio ruso, sin embargo, antes de comenzar la revolución bolchevique, el país tuvo que resistir una lucha real por su independencia. Aquellos años fueron un último intento por la “rusificación” de Finlandia. Parecía que aquellos grandes avances en la libertad democrática y la equidad de género quedaría solo para los registros de historia.

Pero, Finlandia obtuvo la independencia de la Rusia soviética en 1917 poco después de la Revolución de Octubre. Desde entonces, es conocido por sus fuertes programas sociales y altos niveles de vida. La equidad de género se ha convertido en la piedra angular de su política nacional.