Las
consecuencias de la desaparición de la URSS han perdurado en el tiempo, entre
muchos conflictos, se desató la Guerra civil georgiana, conflictos interétnicos
en las regiones del Cáucaso y el Mar Negro. Rusia, Georgia y las repúblicas
pro-rusas de Osetia del Sur y Abjasia han buscado dominar y controlar la región
y se han enfrentado en varias ocasiones en un conflicto que aún está latente.
Mientras el mundo estaba pendiente de Hitler en Polonia y Japón en el Pacífico. Stalin entraba a Lituanua, Letonia y Estonia que fue la última de las naciones bálticas en ser anexadas ilegalmente a la URSS el 6 de agosto de 1940.