Mostrando entradas con la etiqueta Gimnasia olímpica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gimnasia olímpica. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de mayo de 2018

Campeón sin medalla (28 de mayo de 1987)


“De niño siempre quise jugar al fútbol o hockey, pero, por mi estatura, mi madre pensó que la gimnasia sería lo mejor.”
- Alekséi Nemov-
Por Gabriel Macías Nito
Era 23 de agosto de 2004 y los Juegos Olímpicos habían regresado a su lugar de origen, Atenas, Grecia. En una de las competencias más históricas y representativas, la gimnasia, tuvo lugar un suceso que cambió para siempre las estrictas normas de la puntuación en las pruebas de este deporte.

Los protagonistas, de aquella noche fueron Alekséi Nemov, el público y los jueces. Nemov era uno de los mejores gimnastas en aquellos juegos, representaba a Rusia, y llegaba a Atenas 2004 para concluir una exitosa carrera deportiva. En su cuello se habían colocado doce medallas olímpicas, ganadas en Atlanta 96 y Sídney 2000, y varios campeonatos mundiales.

El primer protagonista; Nemov, por sus logros deportivos en competencias anteriores, simpatía y atractivo físico se había ganado al público de todo el mundo. Era apodado “Sexy Alekséi” o “El bello”.

Apareció entonces el público, segundo protagonista. Era la final de la barra fija individual, y la ejecución de Nemov maravilló al público. En cada acrobacia, subían los decibeles del foro. Cuando acabó el ejercicio los aplausos y la ovación eran ensordecedores, el público y el gimnasta habían logrado entrar en verdadero éxtasis.

Entonces llegó la hora del tercer protagonista, los malos de esta historia, los jueces quienes le dieron una puntuación de 9.725, insuficiente para optar a las medallas. El público y Nemov estaban atónitos.

El público, comenzó a protestar, silbar, golpear las butacas produciendo un ruido ensordecedor, e impidiendo que el siguiente gimnasta comenzara su prueba. La protesta se alargó durante seis minutos hasta que los jueces elevaron la nota a 9.762, puntuación que de cualquier forma no le valía a Nemov a las medallas.

El escandalo ya era incontrolable y los jueces no sabían que hacer, hasta que, Nemov subió de la zona de descanso a la pista, agradeció haciendo inclinaciones al público y pidió silencio para que pudiera realizar la ejecución el siguiente participante. El público, ahora le vitoreó por su honradez.

Este suceso, motivó que se revisara el sistema de puntuación en la gimnasia y en 2006 se cambió el método. Nemov, quien no obtuvo medalla aquella noche, nunca criticó a los jueces por lo que sucedió, sin embargo, es recordado por todos los gimnastas contemporáneos a la hora de recibir sus calificaciones y es uno de los gimnastas más queridos en la historia de este deporte.

Alekséi Yúrievich Nemov, es un gimnasta ruso, ganador de varias medallas en Juegos Olímpicos, pero lo que él valora más es haber ganado el cariño del público, nacio el 28 de mayo de 1976. En la actualidad es editor en jefe de la revista “Big Sport”, una de las revistas deportivas más reconocidas en Rusia.


lunes, 26 de marzo de 2018

Mikhail Voronin (26 de marzo de 1945)


“Gimnasia proviene del griego (gymnastiké), "aficionado a ejercicios atléticos", deriva de γυμνός (gymnós), "desnudo". Los atletas entrenaban y competían desnudos”
Por Gabriel Macías Nito  
En la era soviética, el deporte, ocupaba un lugar determinante en la educación de los jóvenes Estaba al alcance de todos, sin distinción, se planteaba que, el deporte creaba una sociedad sana, fuerte y con valores positivos.

La URSS, entró de lleno a los Juegos olímpicos hasta 1952, en los juegos de Helsinki y a partir de entonces se convirtió en la potencia a vencer. La gimnasia fue una de sus competencias preferidas tanto en hombres como mujeres, sus atletas fueron unos verdaderos acróbatas que siempre formaban parte de los podios medalleros.

Tras la caída de la Unión Soviética la gimnasia rusa perdió su magia. Fue en los Juegos de Barcelona 92 que lograron su último éxito colectivo, y a partir de entonces, Rusia se acostumbró a los segundos o terceros lugares o incluso a quedar fuera de los tres grandes.

De aquella dorada época soviética destaca Mikhail Voronin que nació el 26 de marzo 1945 en Moscú. Elegante y pulcro gimnasta que compitió por la Unión Soviética desde finales de los años sesenta y principios de los setenta.

Subió a lo más alto del podio olímpico en dos ocasiones, en los Juegos Olímpicos de México en 1968, y en total en sus dos participaciones olímpicas 68 y 72 ganó siete medallas.

Aquellos años, en los que Japón dominaba sin rivales la gimnasia masculina fueron en los años que apareció Mikhail Voronin y puso el nombre de la Unión Soviética en el podio, y aunque el equipo de la URSS era vencido en las competiciones mundiales y olímpicas por los japoneses, Voronin lograba superar y alzase con los campeonatos olímpicos y mundiales de forma individual.

En 1973, Voronin se retiró y se le otorgó el título de cultura física Lenin y en 1979  recibió el nombramiento de Entrenador de Honor de la Unión Soviética.

Cuando desapareció la URSS en 1991, Voronin jugó un papel decisivo para salvar el prestigioso Dynamo-Moscú, que ahora se llama Club de Gimnasia Voronin, es en la actualidad es el mejor de Rusia y el club que entrega la mayor cantidad de gimnastas de elite a las competencias mundiales.

Desafortunadamente, en los últimos años, el deporte ruso ha sufrido fuertes sanciones, el COI suspendió al Comité Olímpico Ruso de todas las competencias por su implicación en la violación de las reglas antidopaje durante los Juegos de Sochi 2014.

La organización de los Juegos de Tokio 2020, espera que Rusia pueda participar en esta cita y que sea Japón donde Rusia vuelva a participar. La realidad es que siempre se extraña la participación de los deportistas rusos y sin duda a sus gimnastas.