Mostrando entradas con la etiqueta Historia del Imperio Ruso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia del Imperio Ruso. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de mayo de 2018

Inauguración de la Duma (10 de mayo de 1906)


“El peligro de los representantes del pueblo es que con harta frecuencia se limiten a representarlo en sus defectos...”
- Albert Guinon -
Por Gabriel Macías Nito 
La Duma Estatal del Imperio Ruso fue la institución consultiva y legislativa del gobierno en los últimos días del Imperio. Fue el instrumento liberal del sistema monárquico para mitigar las tensiones que se vivían en Rusia desde 1905 y hasta que estalló la Revolución de 1917.

Nicolás II, ascendió al trono del Imperio ruso en 1894 y desde entonces lo condujo de forma autocrática. 1905 fue un año desastroso. Japón derrotó al imperio de forma humillante y el zar debió aceptar la mediación de Estados Unidos para finalizar el conflicto. En aquel clima enardecido, el clérigo Georgi Gapón convocó a miles de obreros descontentos organizando una multitudinaria marcha al palacio de Invierno en San Petersburgo y las tropas imperiales, tratando de proteger el palacio y dispararon a matar contra la masa, hubo 92 muertos. Aquel año también hubo un atentado al zar y huelgas que paralizaron la industria.

Todos estos eventos tuvieron repercusiones insospechadas, alimentaron la chispa primigenia de la revolución, pero antes de que llegara aquel histórico año de 1917, el zar tomo ciertas acciones para calmar, hasta donde se pudo la tensa situación del imperio.

Fue así, que a regañadientes, el zar aceptó promulgar una Constitución cediendo ciertos derechos al pueblo para gobernar, por lo que transformaba el régimen autocrático en un régimen semiconstitucional y anunció varios cambios institucionales dirigidos a disminuir el tinte absolutista de la monarquía; el más importante de estos fue la convocatoria de la Duma Estatal del Imperio Ruso o Parlamento, con potestades legislativas limitadas.

La primera Constitución de Rusia, conocida como las Leyes Fundamentales, fue promulgada el 23 de abril de 1906 (10 de mayo en el calendario gregoriano), y ese mismo día, en una fastuosa ceremonia en el Palacio Tauride de San Petersburgo, fue abierta la Primera Duma.

Sin embargo, para desesperanza del Nicolás II, lejos de enfriarse la candente situación política, ésta se agudizó dejando al régimen zarista con una precaria estabilidad y todo comenzó a salirse de control. Meses después, al percibir que los integrantes de la Duma peleaban por el poder, el Parlamento ruso fue disuelto, en total, antes del estallido de la Revolución de 1917, la Duma fue abierta en cuatro ocasiones.

Si bien, la apertura de la Primera Duma en 1906 abría el camino del liberalismo y la democracia en Rusia, esto no logró estabilizar la compleja situación que se vivía en este inmenso imperio, la revolución era inminente, pero esta debió esperar 11 años.

sábado, 5 de mayo de 2018

Milagroso acuerdo (5 de mayo de 1762)


 “Ya no tengo reservas y, en verdad, creo que todo está perdido. No sobreviviré a la pérdida de mi Patria. Adiós para siempre Frederick”
-Federico II de Prusia-
Por Gabriel Macías Nito
La Guerra de los Siete Años, fue el conflicto bélico que se desarrolló entre 1756 y 1763 y que enfrentó principalmente a Prusia contra, Rusia y Austria, con el objetivo de conseguir el control sobre la zona polaca de Silesia. Prusia era en aquellos días una potencia militar que buscaba la supremacía en Europa del Este y debieron unirse varios reinos europeos para enfrentarle.

Este devastador enfrentamiento concluyó a favor de Prusia gracias a un “milagroso tratado de paz entre Rusia y Prusia”, conocido como Tratado de Brandemburgo, firmado el 5 de mayo de 1762 y autorizado por Pedro III tras su ascenso al trono, Pedro era un ferviente admirador de Federico II de Prusia, su contendiente.

La particular conclusión de esta guerra, comienza con lo que en Alemania se conoce como “El milagro de la casa de Brandemburgo”, casa a la que pertenecía Federico II. Cuando Pedro III, esposo de la que luego fuera gran zarina de Rusia Catalina II, llegó al trono en 1762, decidió que el conflicto que llevaba entonces siete años, debía terminar. Pedro II firmó un tratado de paz con el que sacrificaba todas las ventajas que había obtenido Rusia, lo que contrario enormemente a muchos nobles rusos, pero nada pudieron hacer en ese momento, solo obedecer la decisión de Pedro.

La retirada de Rusia de la guerra fue inesperada para Prusia y fue considerada como “generoso regalo a Frederick”, no solo de Pedro III, sino un regalo divino, un milagro. El ejército pruso estaba prácticamente vencido por Rusia y la firma de este acuerdo permitió a Federico II concentrarse en sus otros enemigos; Austria y Sajonia, a los cuales, posteriormente logró derrotar.

Federico II el Grande estaba tan emocionado que ordenó festivales después de firmar el Tratado con Rusia.​ La razón de su regocijo estaba justificada, «ya que el Zar, además le otorgó asistencia de una fuerza simbólica de 18.000 hombres» para ser empleada contra el Ejército austríaco.  La posterior Paz de Hubertusburgo puso fin definitivo a la Guerra de los Siete Años y marcó el ascenso de Prusia como potencia hegemónica de los Estados germanos hasta llevarles a la unificación un siglo después.

Sin embargo, este resultado, que fue milagrosamente benéfico para Prusia, abrió la Caja de Pandora en Rusia, Pedro III fue patentemente desafiado por su esposa, Catalina, quien consolido su plan para derrocarle y muchos historiadores especulan, que la firma de aquel tratado, fue la razón para brindar tal apoyo a la futura Catalina II la Grande y derrocar a Pedro, quien fue asesinado tres meses después del “milagroso” acuerdo de San Petesburgo.